
Hola, diario. Te preguntarás por qué estuve alejado un tiempo de las letras... Me visitó la tristeza, diario. Saúl fue un gran compañero en la vida y su partida me dejó un poco frágil. Pero luego de miles de suspiros, algún que otro dolor de panza y varias visitas al veterinario (que incluyeron homeopatía canina), aquí estoy: dispuesto a seguir contándote mi vida. A PARTIR DE MAÑANA, ME TENÉS DE REGRESO.