UNA VIDA SIN UN PERRO, ES UN ERROR

"LA GRANDEZA DE UNA NACIÓN Y SU PROGRESO MORAL PUEDE SER JUZGADO POR LA FORMA EN QUE SUS ANIMALES SON TRATADOS."
Mahatma Gandhi

NO USES PIROTECNIA

NO USES PIROTECNIA
Por favor, no usen pirotecnia. Los "cuetes" nos asustan, nos hacen mucho mal a nuestros oídos, nos desorientan y son la causa de que muchos perros y gatos se pierdan entre diciembre y febrero. Lo mismo les ocurre a otros animales, como las aves. Pensá en nosotros y en los múltiples problemas que pueden causar los fuegos artificiales. NO USES PIROTECNIA. Gracias. PD: Ah... Ponele chapita con número de teléfono a tu perro. Para esta época hay muchos perros perdidos a causa de la pirotecnia, por favor, si ves alguno no sigas de largo, ayudalo a encontrar a su familia.

domingo, 7 de marzo de 2010

Televisión


Hola, diario. Descubrí un aparato interesantísimo que se llama televisión. En casa hay dos. Nunca le presté demasiada atención porque Pablo no lo enciende muy seguido y, cuando funciona, se planta frente a él y no repara en nada más que eso. Le tengo unos celos increíbles. ¿Cómo puede ser que prefiera observar ese aparato que habla solo a morir de risa jugando con la pelotita? Últimamente se sienta siempre en su sillón, a la misma hora y el mismo día, a ver un programa que adora. Cuando eso ocurre, trato de llamar su atención de distintas formas. Me subo al sillón y le jadeo al lado de su oreja. Sé que odia eso. Sino me hago el romántico y le doy la patita y apoyo mi cabeza en su hombro. Cuando ve ese programa, no hay truco que valga, siempre me pide que no lo moleste. Llegué a saltarle encima, para que lo deje, pero tampoco. Estuve a punto de robarle ese aparatito que tiene siempre en la mano para hacer que el televisor hable más bajo o más fuerte. Pero no me animé. Temí represalias.
Pensé: "si no puedes ganarle, únete a él". Me senté a su lado para ver qué tan interesante era eso como para preferirlo antes que a su amigo fiel. Observé. Me costó focalizar. La pantalla tiene como unos puntitos que te dificultan un poco la visión. Pero hice foco al cabo de un rato. Creo que fue porque me llamó mucho la atención un ladrido. ¡¡¡Adentro del televisor había un perro!!! ¡Lo vi perfectamente! ¿Cómo hizo para entrar ahí? Intenté olfatearlo, pero no sentí nada. ¡Fue captado!
No había forma de averiguarlo, así que me dediqué a observarlo. Era un labrador. Medio tonto. Su mejor amigo era un negrito muy simpático. Estaban en una playa, con otra gente que se veía un poco sucia. Escuché que el negrito lo llamó: "¡Vincent!". Un extranjero, obvio. Te puedo asegurar que me gustó eso de la televisión durante un rato. Pero viste que yo tengo la capacidad de concentración de un bambi, así que de inmediato, cuando el perro salió de escena, seguí molestándolo a Pablo.
Ahora, cada vez que Saúl viene a casa, se pasa todo el tiempo viendo la televisión. Aunque no entiendo qué pasa y no logro darme cuenta cómo entra toda esa gente ahí adentro, me siento a su lado y observo. Sólo para hacerle compañía. Es mi laburo.

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